d e r i v a l i t o r a l
Actualizado: hace 4 días
Workshop con Clara Nubiola en Vinaroz. Ejercicio 01, Deriva Litoral.

Ilustración: Clara Nubiola, Vinaròs: deriva litoral, 2026

Gracias a este workshop hemos comprendido el territorio desde una mirada. Esto nos ha permitido analizar la costa de Vinaroz con mayor profundidad, empleado el dibujo como recurso para expresar lo que experimentamos al recorrer el lugar.
Vinaroz es un municipio que cuenta con 12 kilómetros de costa. Aunque reúne los elementos propios de un municipio costero -chiringuitos, paseos, playas y actividad pesquera-, gran parte de su territorio está compuesto por urbanizaciones de chalets unifamiliares dispersos, sin un eje urbano claro que ordene y conecte completamente el
municipio.
Mi grupo centró el estudio en la zona del puerto, desde la plaza de toros hasta el pequeño faro, cerca del casco histórico. Esta área contrasta con otras zonas del municipio por su trazado de calles estrechas, su parcelario irregular y una mayor compacidad. Al entrar en el centro la escala cambia y encontramos ccomercio, terrazas y viviendas, manteniendo una diferenciación de usos

En este límite entre la ciudad antigua y el puerto encontramos una yuxtaposición de arquitecturas muy variadas, donde conviven construcciones nuevas con edificaciones tradicionales. Al recorrer el largo muelle, expuestos al sol y practicamente sin sombra, observamos cómo la gente se apropia del espacio: pescadores sentados sobre la señal de prohibición, grafitis por las paredes... Todo ello transmite una cierta sensación de marginalidad.
También encontramos una gran presencia de coches y bicicletas, ya que llegar hasta el faro supone recorrer una distancia considerable. Al regresar por el muelle hacia la antigua cooperativa de los pescadores y el gran aparcamiento, aparece un pequeño espacio portuario lleno de barquitos pesqueras y veleros meciéndose sobre el mar, una imagen que muchos consideramos privilegiada.

Sin embargo, desde las calles de Vinaroz, algunas edificaciones interrumpen estas vistas y dificultan la relación directa con el puerto, generando un límite físico entre la ciudad y un elemento tan beneficioso como el mar. Aunque Vinaroz cuenta con paseos que conectan con su costa, esta continuidad se pierde en la zona del puerto, donde la relación entre la ciudad, el puerto y el mar se rompe.
Vinaros se podría resumir en un caos urbanístico, donde no se establece una relación directa entre todo el municipio y su contexto geográfico. Vemos un municipio dispersado a lo largo de la costa con muchas urbanizaciones y zonas que parecen funcionar de manera independiente, creando distancia entre unas y otras. Esto hace que, aunque Vinaròs esté directamente relacionado con el mar, no todo el municipio se relaciona con él de la misma manera. Por eso, lo que más nos ha llamado la atención de Vinaròs es este contraste: parece que ha ido creciendo por diferentes partes, sin una conexión clara entre ellas y sin llegar a conectar realmente con el mar, que es uno de los elementos más característicos del lugar.

Esta experiencia de workshop me ha gustado mucho, ya que nos hemos salido de nuestra zona de confort, tanto por las herramientas de trabajo que hemos utilizado -boli negro y papel, sin lápiz ni goma)- como por la forma de analizar el lugar, a través del recorrido y de las personas que lo habitan. El análisis realizado durante este workshop nos ayudará a proyectar mejor, gracias a un mayor entendimiento del lugar y su gente.